Introducción: el concepto erróneo de la “velocidad”
En el mundo de los juegos y la informática de alto rendimiento, estamos obsesionados con la velocidad. Escucharás a la gente hablar sobre su “monitor de 240 Hz” y su “juego de 120 FPS” al mismo tiempo. Si bien ambos términos describen la rapidez con la que cambian las imágenes, en realidad se refieren a dos partes completamente diferentes de su computadora.
Si su monitor es una pantalla de “240 Hz” pero su PC sólo es lo suficientemente potente como para generar 60 fotogramas por segundo, en realidad no verá un rendimiento de 240 Hz. Por el contrario, si tu PC genera 300 FPS pero estás en una pantalla de 60 Hz, estás desperdiciando potencial. En esta guía definitiva, analizaremos la química entre Frecuencia de actualización y Frecuencia de fotogramas y explicaremos cómo tecnologías como G-Sync cierran la brecha entre ellas.